Juan Pablo López conversó sobre su carrera en la Clínica del Humor UDP

Juan Pablo López, humorista e ingeniero bancario, participó en una nueva edición de la Clínica del Humor del Instituto de Estudios Humorísticos UDP. La conversación se realizó en el estudio de TV de la Facultad de Comunicación y Letras y trató de la historia personal de López para convertirse en el comediante que triunfó en el Festival de Viña del Mar del 2017.

En principio, el ingeniero bancario se internó el mundo del stand up tras cursar un taller de oratoria para acabar con su miedo a las multitudes. El curso le sirvió para potenciar actitudes antes no descubiertas. “Me encontré con el arte, con el arte de escribir, y pesar de que lo que menos se tiene es tiempo para uno mismo, comencé a escribir y me llenó el alma”, se sinceró el humorista.

Juan Pablo López también comentó sobre su anterior trabajo como ingeniero bancario. “No me gustaba la ingeniería; me gustaba mi trabajo, pero muchas veces renuncié por pasión y ambición”, comentó.

Una de las anécdotas que generó más risas fue su primera vez que enfrentó una cámara, durante el taller de oratoria. “Mi primera actuación fue tan fome, que me dije a mi mismo que no quería ser ese hüeón”, comentó entre carcajadas.

También analizó su estilo humorístico, señalando que siempre trabaja con rutinas que presentan un principio, un desarrollo, un clímax y un final. “Así yo realizo mis stand up, como si fueran una película”, señaló López. Al principio, no veía a otros comediantes con el fin de no imitar cosas ajenas”. Sin embargo, ahora tiene muchos referentes de habla hispana como ídolos norteamericanos para ir probando nuevos métodos de humor.

Sobre el peculiar cambio de oficio que vivió Juan Pablo López, el humorista contó que al momento en que comenzó a aparecer en la televisión, sus compañeros del banco empezaron disminuir la seriedad de su trabajo como ingeniero. Situación que lo motivó a dejar su puesto bancario para dedicarse completamente al humor. Sin embargo, aquello no significó abandonar completamente la ingeniería. Actualmente, ese conocimiento ha sido fundamental para regular mejor su trabajo. “Yo le estoy enseñando a mi manager como llevar la carrera de un comediante”, se burló de la situación.

Finalmente, conversó sobre su vida más personal y de sus cercanos. “Muchos comediantes no saben lidiar con sus tragedias, por eso muchas veces no logran tener éxito. El tema de mis tragedias es importante, porque yo la transformo en humor”, reflexionó sobre el tema de la depresión de su familia como parte importante de su espectáculo. “Esta pega es bien frustrante, porque hay que bancarse varias cosas, las opiniones del público, los viajes, el tener que hacer reír a cada momento a la gente”, finalizó.