Vida de Familia, escrita por Alejandro Zambra

_39a6025Las desventuras de un hombre cuarentón  que se “adueña” de la casa y hasta del gato de su primo lejano es la trama de la película Vida de Familia, cinta presentada en el segundo encuentro del Ciclo de Cine: escritura, literatura y guión, organizado por el Diplomado en Escritura Creativa y la Biblioteca Nicanor Parra.

La película, dirigida por Cristián Jiménez y Alicia Scherson, está basada en el cuento de Alejandro Zambra y fue estrenada en todo el país en diciembre de 2016. Según el escritor, este relato tuvo desde sus inicios un cariz cinematográfico. “Había un relato paralelo en imágenes que me interesaba mucho, me convocaba. Mientras escribía el cuento veía cosas e imágenes, más allá de las que quería narrar. Pensé en hacer la película estilo garaje, sólo, sin saber hacer películas”.

Esta no es la primera aventura de Zambra en el cine. Él recalca el impacto que tuvo su novela Bonsái, inspiración de la película homónima y que también fue dirigida por Cristian Jiménez, con quien conserva amistad hasta el día de hoy. “Un día, en el contexto puro de nuestra amistad, almorzando yo empecé a hablar de este cuento (Vida de Familia), y justo Cristián quería hacer algo con Alicia. A ellos le encantaba mi cuento entonces ahí se armó el proyecto”, relató.

La misma amistad que Zambra comparte con los directores, la tiene con los protagonistas de la película, quienes estuvieron en su cabeza antes de que comenzara el proceso cinematográfico. “Jorge Becker siempre estuvo desde antes en el proyecto, yo le había hablado y él sabía de mi cuento y de hacer la película, también Blanca Lewin. Gracias a eso la experiencia del rodaje fue muy entretenida, muy linda. Teníamos una cercanía familiar, todos tenemos la misma edad y nada estaba tan planeado”, reflexionó.

Con respecto a la escritura del guión, Zambra admitió que en un comienzo se sintió alejado del mundo del cine, ya que en literatura es una paradoja de entregar una obra y perderla. “Publicar un libro es literalmente perderlo. Uno lo hace porque lo necesita, uno quiere perderlo, se desembaraza de algo en lo que estuvo trabajando mucho tiempo. De alguna manera ya no te pertenece porque cualquier persona puede decir lo que quiera del libro, lo que puede ser alucinante y siempre un poco abrumador”.

“En ese contexto la película ya era el zoom, el punto máximo de ese proceso de perdida, no porque sea doloroso, sino que lo que queda de literatura es intransable, en términos narrativos”, reflexiona. Sin embargo, el autor jamás ve ese proceso como algo negativo. “Yo no defiendo la idea de aferrarse a las cosas que uno hace, de hecho, disfruto de esta paradoja de entregar algo y perderlo”, concluyó.

El ciclo finalizará el próximo miércoles 23 de agosto a las 19:00 horas con el documental “Rastreador de estatuas” de Jerónimo Rodríguez. El encuentro será en el auditorio de la Biblioteca Nicanor Parra (Vergara 324) y la entrada es liberada.