Conversatorio UDP abordó los desafíos del oficio editorial ante las nuevas formas de lectura y la inteligencia artificial

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Representantes de Editorial Trotta, Banda Propia y Hueders participaron en una conversación organizada por el Instituto de Filosofía y el Magíster en Edición, donde reflexionaron sobre la construcción de catálogos, la traducción, la formación de lectores y las transformaciones que enfrenta el mundo editorial.

18 / 08 / 2026

¿Cómo se construye la identidad de una editorial? ¿Qué papel cumplen editores y traductores como mediadores entre una obra y sus lectores? ¿Y cómo están impactando las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial en estos oficios? Estas fueron algunas de las preguntas que marcaron el conversatorio “Una conversación en torno al oficio de la edición en nuestros días”, realizado en la Biblioteca Nicanor Parra de la Universidad Diego Portales.

La actividad, organizada por el Instituto de Filosofía UDP y el Magíster en Edición UDP, reunió a Alejandro del Río, de Editorial Trotta (Madrid); María Yaksic, de Banda Propia; y Álvaro Matus, de Hueders y académico de la Escuela de Literatura Creativa UDP. La conversación fue moderada por Andrea Viu, editora y académica del Magíster en Edición UDP.

Uno de los principales temas abordados fue la construcción de una identidad editorial y el papel que adquiere el catálogo a lo largo del tiempo. Desde su experiencia de más de dos décadas en Trotta, Alejandro del Río explicó que las decisiones editoriales terminan configurando una personalidad propia, que también establece ciertos márgenes para el trabajo futuro. “Uno puede innovar e incluso debe hacerlo, pero no puede hacerlo de cualquier manera. Hay un marco. Y ese marco, curiosamente, a veces no lo pone solo ni en primer lugar el editor, lo pone el propio público”, señaló.

Del Río también destacó la relación que una editorial construye con sus lectores y sostuvo que “quizá el mayor patrimonio de una editorial es ese, el tener buenos lectores”. En ese sentido, planteó que el trabajo editorial combina el criterio y el gusto de quien edita con una identidad que se va consolidando a partir de la historia del propio proyecto.

Desde la experiencia de Banda Propia, María Yaksic profundizó en la importancia de desarrollar catálogos capaces de establecer una relación reconocible con sus lectores. La editorial, fundada en 2019, ha trabajado principalmente a través de sus colecciones Contemporánea y Perdita, esta última dedicada a recuperar escrituras de mujeres del pasado y ponerlas nuevamente en circulación desde lecturas actuales. Sobre este trabajo, Yaksic explicó que la apuesta no consiste únicamente en rescatar textos, sino en construir nuevas posibilidades de lectura: “Un libro es una clave de lectura y la lectora o el lector de Perdita lo que va a hacer con la lectura de ese libro es encontrar un recorrido de lectura que no conoce”, afirmó.

Por su parte, Álvaro Matus se refirió a la experiencia de Hueders y a la búsqueda de libros capaces de acercar ideas y discusiones complejas a públicos no necesariamente especializados. “Todo se puede narrar, es decir, las ideas se pueden narrar de la misma manera en que se narran los conflictos entre personajes”, sostuvo, al explicar una concepción editorial que busca combinar rigor, circulación y una escritura comprensible para públicos amplios.

La traducción ocupó una parte importante de la conversación. Alejandro del Río advirtió sobre la idea de que las nuevas herramientas tecnológicas puedan reemplazar una labor que, a su juicio, está lejos de ser mecánica. “Traducir es un ejercicio cultural absolutamente imprescindible”, afirmó. Frente al avance de la inteligencia artificial, sostuvo que la traducción “no es en absoluto un ejercicio mecánico ni mecanizable, sino que es un trabajo de creación”.

Yaksic coincidió en la dimensión creativa de esta labor y señaló que detrás de una traducción existe también “una nueva escritura” que obliga a pensar cómo un texto se inserta en un contexto distinto. Esto adquiere especial relevancia cuando se trata de primeras traducciones, explicó, ya que las decisiones adoptadas pueden determinar cómo una autora o un autor será leído por primera vez en otra lengua.

La universidad y la formación de nuevos editores

Para Andrea Viu, abrir este tipo de conversaciones desde la universidad resulta fundamental en un escenario caracterizado por una creciente abundancia de contenidos. La académica destacó que el trabajo editorial supone una labor de selección y mediación que requiere una formación cultural amplia.

“El editor es un curador. El editor tiene que tener una formación cultural amplia que le permita seleccionar y difundir textos valiosos para la comunidad”, señaló Viu. En un contexto de sobreabundancia de textos, agregó, el editor funciona también como una guía que entrega ciertas garantías sobre la calidad de aquello que llega a los lectores.

Respecto de las transformaciones tecnológicas y los desafíos que estas implican para quienes se están formando en el área, Viu sostuvo que todavía es difícil anticipar todas sus consecuencias. Sin embargo, enfatizó que existe un núcleo del oficio que permanece: “La base de lo que es el trabajo editorial es siempre la misma: la capacidad de elegir autores y obras, entregarlos a la divulgación en su mejor forma posible y darlos a conocer a los lectores. Eso se mantiene”.

Ve el conversatorio completo aquí.