Shia Arbulú comparte su paso por La Ley y su camino de la música a la literatura en clase abierta UDP

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La cantante, escritora y dramaturga hispano-peruana conversó con Alberto Fuguet sobre su trayectoria artística, desde la escena musical chilena de los años 80 hasta su desarrollo en el teatro y la literatura.

27 / 08 / 2026

La cantante, escritora y dramaturga hispano-peruana Shia Arbulú participó el 25 de agosto en una clase abierta de la asignatura Biografías Orales de la Escuela de Literatura Creativa UDP. En la instancia, realizada en la Facultad de Comunicación y Letras, conversó con el académico Alberto Fuguet sobre sus procesos creativos y una trayectoria que comenzó en la música y posteriormente se extendió hacia el teatro y la literatura.

Arbulú recordó sus primeros años vinculados a la creación y su llegada a Chile en 1986, luego de haber vivido en Nueva York. Desde muy joven escribía poemas, ideas y canciones y entendía la música como una forma de expresión artística. En el país se convirtió en vocalista de Nadie y posteriormente tuvo un breve paso por la primera formación de La Ley. A los 17 años dejó Chile junto a sus padres y regresó a España, pero destacó que su experiencia en la escena musical chilena le entregó confianza en sus capacidades para continuar impulsando nuevas ideas y proyectos.

Ya en España, su trayectoria comenzó a desplazarse hacia otros lenguajes. Continuó haciendo música, pero el formato de la canción comenzó a resultarle insuficiente para las historias que quería desarrollar, por lo que encontró en el teatro y, posteriormente, en la novela nuevas posibilidades narrativas. “Para mí, de alguna forma, creo que todo forma parte de una misma cosa. Me considero una contadora de historias y empecé contando historias en un formato más pequeñito que era componiendo canciones, escribiendo poemas”, explicó. Con el tiempo, la posibilidad de construir relatos que transcurrieran durante décadas y en distintos espacios la llevó hacia la narrativa. “Pero en el fondo todo es parte de lo mismo, es contar historias”, sostuvo.

Durante la conversación, Arbulú también profundizó en su trabajo literario y en la decisión de publicar parte de su obra bajo un seudónimo masculino. La escritora explicó que le interesa que la identidad de quien escribe interfiera lo menos posible en la lectura y que sea la ficción la que ocupe el centro. “Siento que el autor contamina la novela”, señaló al explicar su intención de borrarse progresivamente de sus textos y evitar que estos sean interpretados como una extensión de su propia biografía.

Esta decisión se vincula también con su incursión en el romance gay y con su interés por construir personajes y relaciones desde perspectivas distintas a la propia. Arbulú reflexionó sobre cómo históricamente la sexualidad femenina ha sido representada desde una mirada masculina y destacó que este género permite explorar otras formas de masculinidad, con personajes que pueden mostrarse frágiles, vulnerables, dudar y enamorarse. Asimismo, cuestionó que las obras escritas por mujeres sean frecuentemente interpretadas desde la experiencia personal de sus autoras o clasificadas bajo la categoría de “literatura femenina”.

La autora también compartió con los estudiantes algunas reflexiones sobre la construcción de una voz propia. A su juicio, encontrarla requiere desarrollar una mirada sobre el mundo a través de la lectura, la búsqueda y la documentación, pero también ser honesto con aquello que realmente se quiere crear. “Lo importante para ti en una voz propia es tener un punto de vista. No puedes tener todos los puntos de vista, no puedes caerle bien a todo el mundo”, afirmó. Para Arbulú, esto implica también alejarse de las expectativas externas: “Creo que lo más difícil para un artista es ser honesto” y escribir no necesariamente aquello que está de moda o que podría alcanzar mayor éxito, sino lo que genuinamente se quiere contar.

En esa línea, Arbulú aconsejó a los estudiantes no limitar su formación únicamente a la escritura y explorar disciplinas como la música, el teatro, la danza, la pintura o la fotografía. “No quedarte sentado esperando a que las oportunidades surjan. Haz cosas, haz cosas, sé creativo, conoce gente, montátelo tú por tu cuenta”, señaló. Según explicó, mantenerse activo y desarrollando proyectos permite estar preparado cuando finalmente surge una oportunidad.

Por su parte, Alberto Fuguet destacó que la visita de Arbulú permite ampliar entre los estudiantes las ideas respecto de los caminos desde los cuales se puede llegar a la literatura. “La UDP, y la Facultad, y Literatura Creativa en particular, somos abiertos, y somos diversos, y somos raros. O sea, la literatura viene de todas partes. No solo viene de alguien que publicó cinco libros. La literatura no solo es masculina, no solo es en castellano”, afirmó. “Me fascina la idea de traer a alguien que tiene un pasado pop, que haya tenido una banda, y así todo es escritora. Creo que puede servir mucho para remecer mente y moverla”.

Finalmente, Fuguet relevó la trayectoria de la artista como una muestra de que la creación no responde necesariamente a un recorrido único o predeterminado. “No hay que pedir permiso, que las cosas pueden estar en tu contra, que te cambien de país, puede ser por un lado un desastre, pero por otro lado puede ser súper gatillador”, señaló. Para el académico, una de las principales enseñanzas de su historia es precisamente la posibilidad de construir caminos propios: “Las cosas no son solo un camino. Creo que dijo cosas re lindas. Yo aprendí mucho”.