Marcelo Santos analiza el caso Cerimedo y el impacto de las granjas de bots en el debate público
El académico de la Escuela de Periodismo UDP explicó en Biobío TV cómo operan las redes de usuarios inauténticos y de qué manera pueden distorsionar las conversaciones en plataformas digitales.
26 / 08 / 2026
El profesor asociado de la Escuela de Periodismo UDP e investigador del Centro de Investigación en Comunicación, Literatura y Observación Social (CICLOS UDP), Marcelo Santos, participó en una entrevista de Biobío TV para analizar el funcionamiento de las denominadas “granjas de bots”, en el contexto de la detención en Bolivia del consultor político argentino Fernando Cerimedo y el hallazgo de una estructura de este tipo durante un allanamiento. Santos explicó que estas redes permiten generar usuarios falsos a gran escala y automatizar su actividad: “Es la creación en escala de usuarios que no son auténticos, usuarios falsos, usuarios que no son seres humanos. […] Aparece esa oportunidad de usar la tecnología para generar información verdadera o falsa, pero de forma más masiva, de forma automatizada”.
El académico explicó que estas operaciones pueden combinar cuentas automatizadas con personas encargadas de administrarlas y perfiles híbridos, conocidos como cyborgs, cuyo comportamiento puede resultar más difícil de detectar. A diferencia de los bots, los denominados trolls corresponden a personas que pueden actuar de manera remunerada o motivadas por determinadas posiciones políticas. Sobre la detección de cuentas automatizadas, señaló que “de repente uno pilla un bot porque pone, por ejemplo, 40 mensajes en 20 minutos. Ningún ser humano normal, con un trabajo, con alguna ocupación, publica 80 mensajes en una hora”.
Respecto de sus efectos sobre el debate público, Santos advirtió que estas estrategias pueden generar una imagen distorsionada del respaldo o rechazo que existe frente a determinadas posiciones. “Cuando pones muchos bots para decir que ese tema es positivo o negativo, quien entra en esa discusión va a tener una percepción de que hay más apoyo o menos apoyo a cierta temática y eso puede influenciar a la persona”, sostuvo. A esto se suma, explicó, un segundo efecto relacionado con la pérdida de confianza en las propias plataformas digitales, cuando los usuarios comienzan a percibir que buena parte de las interacciones no son auténticas.
Santos también se refirió a lo observado durante el proceso constituyente chileno, señalando que la presencia de este tipo de cuentas incidió en las características de la conversación en redes sociales. “En vez de discutir los temas sustantivos, se transforma en una polarización afectiva, en gente tratando de odiar al otro y diciendo puros garabatos en vez de discutir ideas”, afirmó. Para el investigador, este fenómeno trasciende la discusión política y contribuye a “una crisis epistémica”, relacionada con las dificultades para establecer qué información es verdadera y cuáles son las fuentes en las que se puede confiar.
