Más de 500 estudiantes UDP recorrieron Santiago para imaginar la ciudad del futuro en el Festival de Relatos 2026
Durante dos jornadas, estudiantes de primer año de cinco carreras de la Facultad de Comunicación y Letras trabajaron en equipos interdisciplinarios para observar la ciudad, recoger testimonios y transformarlos en relatos escritos, visuales y audiovisuales.
10 / 08 / 2026
Más de 500 estudiantes de primer año de la Facultad de Comunicación y Letras de la Universidad Diego Portales participaron en el Festival de Relatos 2026, iniciativa que reunió a las carreras de Periodismo, Literatura Creativa, Publicidad, Cine y Realización Audiovisual, y Cine de Animación en torno a un desafío común: salir a recorrer Santiago y responder, desde distintas miradas y lenguajes, a la pregunta “¿Con qué ciudad sueñas?”. La actividad buscó promover desde el inicio de la formación universitaria el trabajo colaborativo y la creación interdisciplinaria.
“Este festival es una idea de nuestra Facultad para conseguir que nuestros estudiantes de primer año de nuestras cuatro escuelas, cinco carreras, se conozcan, trabajen juntos, hagan equipos y salgan a la ciudad a buscar historias”, explicó Marcela Aguilar. Para la académica, este ejercicio se relaciona directamente con la identidad de la Facultad: “El relato, la historia, el contar lo que ocurre en nuestra sociedad es parte del sello de esta Facultad. Esperamos que sea una experiencia interesante, fructífera, de la que nuestros estudiantes se acuerden en el resto de su carrera y ojalá en su vida profesional”.
De las salas a las calles de Santiago
Durante la primera jornada, las y los participantes se organizaron en grupos interdisciplinarios y recibieron una estación de la Línea 1 del Metro como punto de partida para explorar su entorno. En terreno tuvieron tres horas para observar, entrevistar, fotografiar y registrar en video distintos sectores de la capital, recopilando testimonios e historias sobre la ciudad que imaginan quienes la habitan. Cada integrante asumió un rol específico dentro del equipo, desde la investigación y redacción hasta el registro audiovisual y la producción.
La posibilidad de encontrarse con estudiantes de otras disciplinas fue también uno de los aspectos valorados por quienes participaron. “Estoy muy emocionada por ver cómo mis compañeros ven lo mismo que estoy viendo”, comentó una estudiante, mientras otra destacó que esperaba “aprender mucho de las otras carreras”. Entre las expectativas también apareció la posibilidad de “trabajar como un equipo creativo en general y ganar una experiencia para el mundo laboral”.
Luego del trabajo en terreno, los equipos regresaron a las salas para revisar sus hallazgos, definir un punto de vista y comenzar a transformar los registros en una propuesta narrativa. El desafío contempló la elaboración de piezas complementarias: un microdocumental de dos minutos y un relato escrito o propuesta visual, construidos a partir de fotografías, entrevistas, videos, observaciones y experiencias recogidas durante el recorrido.
Historias para imaginar otra ciudad
La segunda jornada estuvo dedicada a la producción, edición y montaje de los trabajos. Tras una instancia final de tutoría, los grupos prepararon sus propuestas para una exhibición en circuito, en la que compartieron las historias y los imaginarios de futuro construidos durante los dos días del festival.
Más allá de los formatos, todas las creaciones tuvieron como punto de partida una misma pregunta. El desafío no buscaba encontrar una respuesta única sobre cómo debería ser Santiago, sino observar el territorio, conversar con quienes lo habitan y convertir esas experiencias en una obra. “No hay una respuesta correcta. Lo importante es cómo el grupo explora esta pregunta, la registra y la transforma en una obra”, establecía el brief entregado a los equipos.
De esta manera, el Festival de Relatos cerró dos jornadas en las que las salas de clases se extendieron hacia las calles de Santiago y estudiantes provenientes de distintas disciplinas pusieron en común sus herramientas para narrar la ciudad desde nuevas perspectivas, conectando creación, observación del territorio y trabajo colectivo.
