Académico Roberto Merino presenta dos nuevas obras sobre la ciudad y la memoria

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El profesor de la Escuela de Literatura Creativa de la Facultad de Comunicación y Letras acaba de publicar “Ciudad del olvido” (Random House) y “Todo Santiago - Edición aumentada” (Fondo de Cultura Económica). En esta nota, el autor se refiere a estos libros y da cuenta de su vínculo con la Universidad.

30 / 07 / 2026

La trayectoria de Roberto Merino (1961) es la de un observador minucioso de la ciudad, sus transformaciones y la vida cotidiana. El poeta, cronista, ensayista y académico de la Escuela de Literatura Creativa de la Facultad de Comunicación y Letras ha construido un acervo literario fundamental para entender la identidad de Santiago y los matices de la memoria personal y colectiva.

Recientemente, el intelectual publicó dos nuevos títulos que dialogan, directamente, con sus obsesiones temáticas: Ciudad del olvido (Random House), que vuelve a recorrer las calles de la capital a través de crónicas y ensayos; y Todo Santiago – Edición aumentada (Fondo de Cultura Económica), reedición ampliada de uno de sus títulos más emblemáticos, considerado por la crítica como un pilar fundamental de la crónica chilena.

En tus últimos libros abordas géneros como la memoria, la crónica y el ensayo. ¿Cómo dialogan estas obras recientes con las preocupaciones o temas que ha recorrido a lo largo de tu trayectoria literaria?

Me doy cuenta de que hay una continuidad. El primer libro que publiqué –Transmigración, que fue escrito en 1981- está hecho en gran parte de imágenes de Santiago. Lo mismo pasa con Melancolía artificial: es el mismo paisaje de luces de auto, de lluvia, de calles en perspectiva. Las crónicas implican otra relación con la escritura, otro punto de vista, pero el objeto sería el mismo o al menos equivalente. Hay una novela titulada Mundos habitados, cuyo protagonista es la casa, pero también la ciudad que va descubriendo un niño/adolescente en su proceso de individuación. Están también los ensayos, que corresponden a un movimiento particular: el de la indagación de vínculos simbólicos ocultos por el olvido.

Como académico UDP, ¿de qué manera se retroalimenta tu labor en las aulas y tu trabajo como escritor y cronista?

No creo que existan huellas visibles de una retroalimentación. Quizás ésta se da de manera inconsciente. Todo lo que hablo en las clases me interesa también fuera de la Universidad. En este sentido, es posible que le haya copiado a Adolfo Couve. Las consideraciones estéticas que exponía en sus clases no eran lejanas de las que se resolvían en su obra literaria y pictórica.

Desde tu experiencia enseñando literatura y escritura creativa, ¿qué constantes o cambios notas en la mirada de las y los estudiantes frente a la lectura y la producción literaria actual?

Lo único que puedo asegurar es que cada generación trae un porcentaje invariable de alumnos profundamente interesados en la literatura. Son los que hacen preguntas en los pasillos o quieren saber sobre libros que no están en la bibliografía. A veces persisten en la escritura después del egreso, a veces abandonan el propósito y se sumergen en otras actividades.

El autor

Roberto Merino es autor de los libros de crónicas Por las ramas, Pista resbaladiza, Padres e hijos, Todo Santiago (Premio Municipal de Santiago), Barrio República, En busca del loro atrofiado (Premio Academia Chilena de la Lengua), Horas perdidas en las calles de Santiago Santiago de memoria; de las colecciones de ensayos literarios Luces de reconocimiento y Combustión espontánea; de la semblanza Lihn. Ensayos biográficos; de los libros de poemas Melancolía artificial y Transmigración, y del conjunto de textos sobre artistas chilenos Puentes levadizos. Entre sus trabajos compilatorios, destacan los volúmenes de crónicas de Joaquín Edwards Bello y Antología del humor literario chileno.

Conoce los libros que el autor ha publicado con Ediciones UDP, aquí.