Mónica González, profesora honoraria UDP, es la nueva ‘Premio Nacional de Periodismo’

El galardón es entregado por el Ministerio de Educación y reconoce a los profesionales más destacados de la prensa en nuestro país.

“Creí que nunca me iba a ganar el Premio Nacional de Periodismo y estaba equivocada”, dijo la periodista y fundadora de CIPER, Mónica González, al recibir este 26 de agosto el inesperado galardón. Se convirtió así en la séptima mujer en obtener este premio en sus 65 años de existencia.

El jurado, presidido por la ministra de Educación, Marcela Cubillos, decidió otorgarle este reconocimiento de manera unánime, argumentando que “ha ennoblecido el oficio, con estricto apego a la ética y a los más altos estándares que regulan la profesión. En cada uno de los proyectos que ha emprendido, ha contribuido a la construcción de la memoria republicana del país, rescatando la mejor tradición del periodismo libre e independiente”.

El recibir el premio, Mónica González puso énfasis en los nuevos desafíos del periodismo: “Enfrentamos una industria de noticias falsas, enfrentamos una amenaza a la democracia y, como nunca antes, el periodismo está llamado a jugar un rol importantísimo. Lo que está en juego no es la libertad de expresión, hay que actualizarse, lo que está en juego es el acceso a las buenas y oportunas informaciones”.

Desde 2014 Mónica González es profesora honoraria de nuestra universidad y es además la creadora del diplomado de periodismo de investigación CIPER-UDP que dicta la Facultad de Comunicación y Letras. 

Su postulación al Premio Nacional contó con el respaldo de la Universidad Diego Portales. El rector Carlos Peña, quien es además vicepresidente el directorio de CIPER, destactó en su carta al jurado que “sin ella, los medios que administró o fundó, sin las investigaciones que realizó y que hasta hoy ejecuta, el periodismo se habría visto privado de ejercer hasta el límite de sus posibilidades, la tarea que lo hace insustituible para la vida democrática: el escrutinio de la función pública y el control del poder”.

Mónica González estudio Periodismo en la Universidad de Chile, pero fue durante la dictadura cuando se convirtió en periodista de investigación, sacando a la luz los abusos de poder —como las casas que Pinochet construyó en Lo Curro o en El Melocotón— y develando algunas de las más horrorosas violaciones a los derechos humanos.

Tras el regreso a la democracia trabajó en medios tan diversos como el diario La Nación, la revista Cosas y el diario argentino Clarín. Con la llegada del nuevo siglo fundó y dirigió nuevos medios: primero la revista Siete+7 y su sucesor Diario 7, y finalmente el centro de investigación periodística CIPER, que dejó hace pocos meses. Grandes investigaciones, como la que develó las irregularidades en el Censo de 2012 o los secretos del imperio del cura Karadima, cuentan con su sello.

Hasta ahora, Mónica González había sido más reconocida en el exterior que en su propio país, recibiendo, entre otros, The Louis M. Lyons Award for Conscience and Integrity in Journalism de la Universidad de Harvard (1988), el premio María Moors Cabot de la Universidad de Columbia (2001) y el Premio Mundial de la Libertad de Prensa Unesco-Guillermo Cano (2010). La marca que ha dejado en el periodismo latinoamericano, como maestra e inspiradora, la dejaron clara sus colegas extranjeros que respaldaron su candidatura ante el jurado del Premio Nacional de Periodismo (ver carta)

El trabajo periodístico de Mónica González en todas sus etapas es lectura obligada en nuestra escuela, desde el ya clásico libro “La Conjura, los mil y un días del golpe”, hasta sus reportajes en Cause, Análisis y CIPER. Parte de su trabajo ha sido publicado en el sello CIP-UDP.