Cineasta Dominga Sotomayor: «No podría hacer algo en contra de lo que quiero expresar sólo para tener más audiencia»

La ganadora del Leopardo de Oro a la mejor dirección 2018 del Festival de Cine de Locarno, en Suiza, participó esta semana en la Cátedra Mujeres y Medios organizada por Facultad de Comunicación y Letras UDP. Entrevistada por la periodista Isabel Plant, conversó sobre el proceso creativo de sus películas y sobre los problemas de financiamiento del cine chileno.
Por Margaret Gáez

El pasado martes 9, la cineasta chilena Dominga Sotomayor (34) visitó la Escuela de Periodismo UDP, en el marco del cierre del ciclo de “Retrospectiva”, un viaje y análisis de sus trabajos audiovisuales. El ciclo fue organizado por la Cátedra Mujeres y Medios de la Facultad de Comunicación y Letras UDP, y consistió en proyectar durante cuatro semanas consecutivas, los martes, películas de la realizadora. Entre el material expuesto destacan títulos como Videojuegos (2008) y su más reciente película, Tarde para morir joven (2018), un largometraje que le permitió ganar el Leopardo de Oro, en la 71° edición del Festival Internacional de Cine de Locarno, el tradicional certamen que se realiza en Suiza desde 1946.

El ciclo culminó con la visita de Sotomayor al estudio de televisión de la facultad, donde conversó con la periodista y académica de Periodismo UDP Isabel Plant. Entre otras aristas, abordó el proceso creativo detrás de sus filmes, y el problema de financiamiento de las películas chilenas. Sobre esto último, afirmó que en el país las opciones para desarrollar estos filmes son muy acotadas, y que alternativas como el fondo de BancoEstado para películas nacionales (que este año dejó de entregarse), tampoco son una gran ayuda. Citando su propia experiencia, relató que los montos de ese fondo son muy acotados en comparación con los requisitos de promoción a su marca que exige el banco en la cinta y que debe replicarse en las futuras participaciones en festivales.

Sotomayor, titulada en dirección audiovisual y licenciada en Comunicaciones de la Universidad Católica de Santiago, se mostró reacia a etiquetarse como realizadora. Como ejemplo, consideró injusto que  se refirieran a su más reciente filme como “película chilena”, cuando la producción fue principalmente financiada en Brasil y Argentina, y solamente fue ambientado en Chile.

La invitada también señaló que debería existir un mayor interés por parte del gobierno para financiar películas chilenas, tomando en cuenta que una vez que estas son proyectadas en festivales en el extranjero, representan al país, su gente y su cultura. Pese a esto, dijo, a ella  le es mucho más fácil conseguir financiamiento en otros países que acá.

Dominga Sotomayor junto a Isabel Plant

Además, la directora habló sobre la relación autobiográfica que tiene con sus películas, especialmente con “Tarde para morir joven”. La película trata sobre adolescentes que habitan en una comunidad ecológica en el sector oriente de Santiago, y que deben afrontar los cambios tanto de su vida, como del contexto nacional que viven. Sotomayor contó que ella creció en una  comunidad de este tipo en la comuna de Peñalolén. Recalcó la importancia que tiene para ella contar sobre aquello que conoce y que le sería muy difícil hablar sobre temáticas que son ajena. “No podría hacer algo contra lo que quiero expresar solo para complacer a una audiencia”.

Por último, la cineasta contó los planes que tiene relacionados a la cultura y el séptimo arte. Uno de ellos es el proyecto de inaugurar una casa-cine de barrio en el que lleva trabajando desde el año pasado, que contaría con una galería de arte, salas culturales e incluso un café. El espacio estará ubicado en el centro de Santiago, en Portugal con Santa Isabel y se espera que abra en diciembre. Sobre esto, contó que su mayor desafío por el momento es lograr que este espacio sea apreciado por gente de todas las edades y tipos, y que no se vuelva un lugar “hipster” del momento, pues su más grande interés es promover el arte y la cultura en el país.